martes , 25 enero 2022

Review: DIRT Rally

Por M.A. Pernia

FICHA TÉCNICA

Fecha de lanzamiento: 05/04/2016
Plataformas: PC, Xbox One y PS4
Género: Conducción
Producción: Codemasters Racing Studio
Distribución: Codemasters
Precio: 69.99 €
Jugadores: 1
Formato: Digital-Físico
Textos: Español
Voces: Español


Desafío contra el crono

Codemasters ha regresado en un período en el que los juegos de rally se han propagado en licencias varias, pero con la convicción de tener un conocimiento extenso de lo que esta competición supone. Retornando a sus orígenes, careciendo de licencias oficiales, DIRT Rally se expone como un título conciso y contundente, donde la esencia de este estudio británico regresa para dar un producto que hará las delicias de los fans de la conducción más exigentes.

 

Desde la muerte de Colin McRae, Codemasters ha ido dando tumbos con propuestas ambientadas en la competición de los rallies con más buena intención que realización. Si bien, el último título que podemos reseñar es DIRT 3, su propuesta abordaba la acción como un arcade, fundamentándose en la lucha contra el crono y estableciendo un primer contacto con otras alternativas de conducción más radicales. Pero Codemasters es una empresa que siempre se ha hecho respetar por su vínculo a los juegos de conducción, a buenas propuestas, que parecen estar de vuelta con títulos bien trabajados. En el caso de DIRT Rally, es un claro ejemplo de una nueva línea de trabajo, donde la conducción sobrepasa el límite arcade y regreso a los fundamentos de las físicas que derivan en simulación.

 

De este modo, podremos hacer frente a los diferentes modos de juego que presenta DIRT Rally. Desde un interesante modo carrera, hasta pruebas concretas en modos rápidos que descubren todas las opciones de competición que aporta. Desde RallyCross, pruebas de ascenso hasta las etapas y rallys por separado. Además, como un punto interesante, aportarán desafíos de forma periódica con el fin de promover a la comunidad a seguir disfrutando de una propuesta que es un reto constante. Incluso, permite crear desafíos y compartirlos para que la experiencia no decaiga o sea todavía más cuantiosa.

DIRT Rally (13)

Pero uno de los alicientes de este nuevo DIRT es el modo carrera, un modo carrera que comparte ciertos aspectos con los desafíos de la comunidad y los modos multijugador, pues se puede acceder a estos y obtener recompensas para el equipo que debemos gestionar en este modo, por otra parte, individual. Es así como nuestro principal objetivo es conseguir dinero, algo que se puede obtener participando en las diferentes propuestas ofertadas, desde el Campeonato de Rallies, como el Campeonato de RallyCross, así como el evento de los eventos patrocinado por una marca de bebidas. La realidad es que esto es solo el escenario en el que debemos gobernar una estructura de equipo, donde debemos comprar coches, contratar mecánicos y mejorar nuestras aptitudes.

 

Para empezar, nos proporcionarán el dinero justo para poder adquirir uno de los dos modelos disponibles en la categoría menor, un Mini Cooper del 67 o un Lancia Fulvia. Dos vehículos legendarios, no obstante, sin mucha potencia. Competiremos y ganaremos dinero, de ahí que podamos ir adquiriendo nuevos vehículos, que pueden mejorarse con el uso, así como contratar mecánicos que aporten mayores capacidades al conjunto del equipo, incluyendo determinadas habilidades específicas que podemos equipar a cada uno de ellos. Todo esto, requiere de una inversión, más cuando los técnicos se contratan por un período de tiempo limitado. Gestionar la economía es importante, pero no hará falta ser economista para darse cuenta de que no supone un reto, sino un elemento a tener en cuenta.

 

Aunque el juego ofrece una configuración variada de configuraciones, tanto por la dificultad de la IA como por las ayudas a la conducción, podemos observar que el reto es lo que define a DIRT Rally, requiriendo cierta implicación. No se puede conseguir la misma implicación y profundidad si obtenemos nuestras victorias con todas las ayudas y una IA simplona, pero tampoco hace falta ir al máximo para darse cuenta de que DIRT Rally no postula la única premisa de ganar cada tramo en cada rally. No es tarea fácil gobernar esos coches por los escenarios expuestos y tendremos que recurrir a la paciencia, lógica o cautelosa estrategia para conseguir beneficios.

DIRT Rally (11)

Y es que cuando nos enfundamos el casco y nos ponemos manos a la obra, resulta que el juego dista mucho de sus antecesores. Lejos de llevarnos por anchas pistas donde derrapar a placer para conseguir el mejor tiempo, nos expone tramos de carretera muy irregular, resbaladiza y repleta de peligros. De este modo, podemos advertir que los bellos escenarios por los que transcurre cada prueba, son una trampa mortal si no tenemos cuidado. Con cuidado no ganaremos mucho, pero puede ser una medida a tener en cuenta considerando que el exceso de riesgo, sin la habilidad o los reglajes adecuados, nos harán perder mucho más tiempo y cualquier opción de conseguir una victoria. Incluso, en ocasiones, dada la dificultad del juego, deberemos dar por bueno un resultado que no sea la victoria.

 

Y es que los rallies, los que implican una lucha por el tiempo, son la manera de intentar comprender el comportamiento del coche y exponen el grado de compromiso que el jugador quiere tener con este juego. No solo por la configuración de dificultad y ayudas, también por los reglajes. Cada escenario, representa un rally real, con sus características trazadas, para las que hace falta un reglaje que puede ser más o menos específico. Si bien se puede acceder a una primera pantalla con reglajes básicos, en cada uno de ellos se puede acceder a una configuración más minuciosa. Es así como cada uno podrá ajustar a su gusto el comportamiento del coche, pero no estamos en un circuito con liso asfalto. Hay que tener en cuenta que los saltos y la pérdida de tracción son constantes y, por ello, las físicas juegan un papel fundamental.

 

Y es que DIRT Rally es un juego cuyas físicas y el diseño de la trazada hacen que cada sector sea un desafío. Resulta lógico pensar que conducir a 200km/h por una superficie que no ofrece la adherencia del asfalto, con continuos baches y curvas en cambios de rasante, es un desafío que hace valorar mucho más lo que los pilotos logran en la vida real. Perder tracción, perder el tren delantero y estamparse contra un arbol, es algo que puede ocurrir si no nos tomamos en serio esta propuesta, donde los reflejos, la habilidad y un equilibrio entre cautela y locura, permitirán realmente sacar un buen tiempo en cada tramo. Pero puede no ser el mejor, no si competimos con una IA que en los niveles de dificultad más elevados, puede ser muy eficaz y competitiva. Pero todos están expuestos a los mismos peligros y podremos observar que no siempre gana el mismo piloto, no por nosotros, sino porque la IA también puede fracasar y tener averías. Con esto, tener en cuenta esa prudencia puede salvar muchas etapas y hacer ganar muchos campeonatos.

DIRT Rally (2)

Un concepto curioso, dificil de comprender cuando los juegos de conducción se han regido siempre por el mismo patrón. Pero incluso, en estos tiempos, DIRT Rally se expone como un título que aborda la conducción a caballo entre lo arcade y la simulación, pues un simulador exigente que aborde los rallies no sería, para nada, atractivo… menos con un mando. Claro que lo que si resulta atractivo es el entorno por el que competimos, ese que apenas podremos disfrutar cuando estamos luchando contra el crono, pero que se muestra impresionante cuando visualizamos las repeticiones. Es ahí donde podemos observar que el trabajo de Codemasters ha intentado implicarse con un acabado mucho más cercano a lo que sería visualizar una etapa de rally en la televisión, aunque la rebaja con respecto a la versión de PC es sustancial en cuestión de acabados.

 

Los escenarios son mapas bastante amplios, repletos de detalles que permiten disfrutar de entornos muy variados por todo el mundo. Pero no se trata de un tramo concreto, sino que seremos testigos de zonas que vamos a atravesar y que se vislumbran a lo lejos, si se tercia. Los entornos están bien recreados y el conjunto visual es muy interesante. Lo es más, cuando avanzamos en el modo campaña y los rallies a los que nos enfrentamos son más complejos, añadiendo carreras nocturnas o con metereologías extremas. No hay un cambio dinámico, sin embargo, su aplicación resulta, cuanto menos, espectacular y su efecto, es muy importante en cómo abordar cada tramo. En muchas ocasiones, una ventisca de nieve nos impedirá ver bien la carretera, la iluminación focal está perfectamente elaborada para generar sombras dinámicas que resultan confusas a altas velocidades. Es un reto constante que resulta realmente impresionante, aunque se haya diluido un poco para mantener un rendimiento constante en el caso de las consolas.

 

Pero no todo es como se ve, tambíen es como se siente. Si las sensaciones a la hora de conducir son buenas, en parte, es porque parte de la información llega por los oidos. El apartado sonoro es muy preciso, repleto de matices que nos hará sentir la pista bajo las ruedas, escuchando el sonido de la grava contra el metal, o del metal contra un obstáculo. Traducido y doblado al castellano, resulta importante coordinarnos con las instrucciones del copiloto, que se pueden personalizar, para que podamos hacer frente a cada una de las curvas con presteza. Es realmente importante, escuchar el sonido del motor, la información procedente de los neumáticos y las instrucciones, pues nuestra lucha contra el crono es eterna y muy complicada, si estamos dispuestos a aceptar el reto.

DIRT Rally (6)

No obstante, el resultado es magnífico, pues poder disfrutar de diversos escenarios, aquellos que recogen los rallies en países como Suecia, Finlandia, Grecia, Mónaco o Alemania, entre otros, permite que nos metamos en situación, no solo por las características de la trazada, también por el diseño de los escenarios. Con el público haciendo hogueras y hondeando banderas, tenemos ante nosotros un título muy espectacular, tirando por lo riguroso, más que por lo efectista. Incluso, los vehículos disponibles, la mayoría de ellos mítos de la competición, suponen un incentivo para los más veteranos, los cuales estaban deseando un título con algo más de personalidad. No se puede negar que la competencia lo haya hecho mal, porque los títulos basados en los rallies que han visto la luz, gozan de virtudes interesantes, pero ninguno de ellos es capaz de transmitir las mismas sensaciones que DIRT Rally.

 

Codemasters ha sorprendido con DIRT Rally, un título que comenzó de forma humilde, buscando apoyos para una propuesta que no iba a ser convencional. Una vez confirmada su llegada, todo lo que aporta son buenas sensaciones, aunque no siempre sea sencillo afrontar cada etapa, pues la exigencia puede ser extrema en muchas circunstancias. Pero es así como gusta jugar, sabiendo que llegado el éxito, ha sido por una lucha contra los elementos, algo que se encuentra en DIRT Rally, un título que exige al jugador una habilidad extrema para una experiencia muy satisfactoria, espectacular e inmersiva.

 

Lo Mejor:

  • Una conducción precisa y repleta de retos en cada curva

Lo Peor:

  • Puede parecer corto en contenidos y puede llegar a frustrar en dificultad elevada

 

DIRT Rally

Nota Final - 85%

85%

DIRT Rally sorprende por ser una propuesta que llega a parecer muy realista. Unas físicas exigentes, un título impactante visualmente, que se hace sentir como una prueba de habilidad constante en cada sector. Atractivos modos de juego, una propuesta ineludible para los fans de esta competición

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Sobre Gref

Pasó su tierna infancia traumatizado con un Amstrad Cpc 464, y retomó su cordura con una grandiosa Megadrive... De ahí se convirtió a la secta del PC, pero se redimió adoptando todas y cada una de las máquinas que aparecieron posteriormente. Actualmente vive debajo de un puente debido a la falta de espacio de su hogar.
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