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Análisis RIOT: Civil Unrest para Nintendo Switch

RIOT: CIVIL UNREST

Plataformas: Nintendo Switch/PC/PS4/Xbox One

Versión probada: Nintendo Switch

Género: Estrategia

Desarrollador:Leonard Menchiari / IV Productions

Distribuidor: Merge Games

Lanzamiento: 07/02/2019

Precio: 19,99€

Número de jugadores: 1

Online: Si

Voces/textos: Inglés/Castellano

Web oficial

METACRITIC

Nuestra sociedad vive tiempos convulsos, con movimientos de protesta por todo el planeta. Muchos se reflejan en batallas campales retransmitidas por televisión donde los “libertadores” se enfrentan a las fuerzas del orden del régimen o estado correspondientes.

Lo instantáneo de la información actual nos tiene a todas horas bombardeados por todo lo que nos rodea en cualquier parte del mundo. A veces de manera sesgada e interesada. El “y tú más” de redes sociales como Twitter, donde cada uno busca su minuto de fama, o los “generadores de opinión” en que se ha convertido la prensa actual, son el reflejo de una clase política a nivel mundial inoperante, interesada y poco eficiente para solventar los problemas de la sociedad más allá de resolver sus vidas o imagen pública.

RIOT: Civil Unrest viene para reflejar esta convulsión, planteando un juego de estrategia en tiempo real que “recrea” (a su manera) algunos de los conflictos más famosos de los últimos tiempos por todo el planeta. Podemos catalagolarlo de manera muy coloquial como un simulador de manifestaciones.

Cuanta con varias campañas que recrean algunas de estas manifestaciones que en los últimos años hemos asistido por televisión o incluso vivido en carnes propias. La primera es la que impulsó a su creador, el italiano Leonard Menchiari, a crear el juego. Se trata de la lucha por los habitantes de Valsusa en Italia, que buscaban impedir la construcción de un tren que suponía la destrucción parcial de un bosque.

También encontramos la del movimiento 15M vivido en nuestro país, como la de los griegos para evitar la construcción de un vertedero ilegal o incluso la Primavera Árabe. Pero RIOT no termina aquí, y tras estas cuatro podemos desbloquear otras como los disturbios en China o Chile.

En cada una podemos elegir el bando: manifestantes o las fuerzas del orden. En cada caso dispondremos de elementos con los que defendernos o atacar al otro bando. Banderas que alienten a más manifestantes, cócteles molotov para la parte más violenta, megáfonos, etc., en el bando manifestante; o munición real, bolas de goma, gas lacrimógeno, etc., en el caso de las fuerzas de la ley.

La decisión de ser más o menos violenta es tuya, aunque casi todos los mapas empujan a la fuerza. El uso de esta determina en cierto modo el grado de agresividad del rival para el siguiente acto de la campaña.

Sobre el papel todo esto pinta muy bien, pero en la práctica es bastante caótico y flojo. Muchas de las partidas son un dejar pasar los minutos sin hacer nada para que los bandos avancen y casi automáticamente se solucione el conflicto. Además, el “amasijo” de píxeles en patalla que es la recreación del choque hace poco práctico el juego.

La IA tampoco ayuda, siendo bastante aleatoria y no atendiendo a ninguna lógica. Lo mismo puede darse una concentración bastante pacífica donde la policía simplemente se retira, que carga duramente sin venir a qué. O al contrario, manifestantes demasiado alterados sin que las fuerzas del orden les hayan dado motivos para ello.

Cada bando tiene distintas unidades, las cuales son bastante difíciles de diferenciar por un apartado gráfico que no ayuda. No es que el juego sea “barato” en este sentido, es que está mal gestionado en pantalla para que sea apto y termina siendo un aglutinamiento de píxeles.

Tampoco ayuda un control bastante duro, que se podría haber simplificado con la selección de unidades por conjunto pero que se limita a ir unidad por unidad dando órdenes de qué hacer. Algo que en un juego de estrategia en tiempo real es contraproducente a todas luces.

Sobre papel era un juego muy interesante, que podía dar incluso para reflexión, pero ni se moja políticamente ni sabe plasmar en jugabilidad lo que pretende.

Nuestra sociedad vive tiempos convulsos, con movimientos de protesta por todo…

RIOT: CIVIL UNREST

NOTA - 59%

59%

RIOT: Civil Unrest recrea algunas de las manifestaciones más populares de los últimos tiempos. Lo hace en un juego de estrategia en tiempo real que no se moja demasiado y con una propuesta jugable algo confusa

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